João Barradas, Mário Laginha y Perico Sambeat – III Ciclo de Jazz – Kolp Group
- Fecha: 17 de enero de 2026
- Lugar: Sala Fundación Unicaja María Cristina (Málaga)
- Formación:
João Barradas (acordeón)
Mário Laginha (piano)
Perico Sambeat (saxo alto)
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João Barradas
Nunca antes había escuchado los conciertos de clavicémbalo BWV1052-1058 de Bach con un acordeón como solista, en lugar del clave, piano o violín, hasta que João Barradas los interpretara y grabara junto a la Orquestra Metropolitana de Lisboa, bajo la dirección de Pedro Neves (Artway Next, 2022). Empiezo con esta cita por lo llamativo y porque, de los tres, al que menos conozco es al músico nacido en Samora Correia, cerca de Lisboa. Con motivo del concierto he revisado detenidamente su discografía, de la que conocía sus títulos más cercanos en el tiempo y he encontrado verdaderas obras vanguardistas, como líder y como colaborador, que me han gustado e interesado mucho, especialmente su faceta como improvisador. Para los aficionados a buscar y ver vídeos en internet, tal vez puedan encontrar algunas intervenciones en vivo junto al trompetista y compositor americano Peter Evans, con el que comparte ese lenguaje que difumina la frontera entre el jazz, la improvisación libre y la música contemporánea. En el proyecto “Som Crescente #5” (Galeria Zé dos Bois, Lisboa) trabajaron a dúo en ese laboratorio de creación musical, y en otros directos se ha unido a ellos el contrabajista Demian Cabaud. Barradas sitúa a Evans al mismo nivel de sus trabajos con los saxofonistas Greg Osby [Directions (Inner Circle Music, 2017); Minimalism (Inner Circle Music, 2023)] o Mark Turner [Portrait (Nischo Records, 2020)]. En su caso se puede hablar de jazz y de músicas clásica y contemporánea, tanto como de minimalismo y experimental, con un toque muy personal de electrónica. Ahí están sus espléndidos trabajos para acordeón y controlador MIDI (acordeón electrónico lo llama Barradas), Solo I (Nischo Records, 2020) y Solo II (Clean Feed, 2023). Su último álbum, Unfolding (Next, 2025) se sitúa también en la línea de la música clásica moderna, manifestando una inclinación clara hacia el minimalismo. Su ejercicio se mueve entre las dos clásicas, digámoslo así, antigua y actual, por su formación académica. Lo mismo interpreta a Bach con orquesta formal que se une al proyecto del saxofonista Fabrizio Cassol en Aka Moon y recomponen libremente la Sonata para piano n.º 32 en do menor, Op. 111, de Beethoven, considerada por algunos como una obra que anticipa elementos de jazz por su libertad formal y expresiva. Me fascinan las propuestas de Cassol con su grupo y podríamos recordar, a propósito, su interpretación libre de las sonatas para clavicémbalo del compositor barroco Domenico Scarlatti, en The Scarlatti Book (Outhere Music, 2015).
En este contexto musical, por la presencia del acordeón de João Barradas, nos encontramos con la participación del saxo de Perico Sambeat en un proyecto tan singular como estimulante, junto al piano de Mário Laginha, formando un trío sin un líder aparente. Digámoslo: la equidad fue el concepto principal en este concierto. Y el escenario contribuyó al reparto y a la propuesta musical nada común.

Mário Laginha
Mário Laginha, lisboeta, es uno de los pianistas y compositores más destacados del jazz portugués y europeo. Formado en piano clásico, desarrolló posteriormente una sólida trayectoria en el jazz y la improvisación, con un lenguaje personal que combina lirismo, sofisticación armónica y libertad creativa. Es un músico de una elegancia técnica asombrosa, capaz de sonar a fado, a música clásica y a jazz neoyorquino en la misma frase. De su extensa obra nos gustaría recordar estos tres discos: Danças (Verve World, 1994), con Maria João, su “pareja musical» histórica, por la que conocí a Laginha; Espaço (Clean Feed, 2007) -Mário Laginha Trio-, su trabajo que más me llega, en formato de trío de jazz clásico (con Bernardo Moreira y Alexandre Frazão). Aquí se ve al Laginha más jazzístico y estructural; Jangada (Editions Records, 2022) -Solo/Trío-, su álbum más reciente y uno de los más maduros. Ha trabajado extensamente como líder y colaborador, destacando su prolongada asociación con la cantante Maria João. Su obra abarca desde el solo piano hasta proyectos de conjunto y música para cine, teatro y danza. Es una figura clave del jazz contemporáneo en Portugal.

Perico Sambeat
Perico Sambeat, es uno de los compositores más destacados del jazz español contemporáneo. Formado en Berklee College of Music, ha desarrollado una obra amplia y personal que integra el jazz moderno con influencias de la tradición afroamericana, la música española y el flamenco. Su escritura se caracteriza por el equilibrio entre complejidad rítmica, riqueza armónica y claridad formal. Ha compuesto para pequeños grupos, big band y formaciones sinfónicas, y su catálogo es una referencia fundamental del jazz en España. Su labor creativa se completa con una intensa actividad pedagógica y de difusión. Como ya hemos comentado en otro artículo, su saxo alto tiene una voz inconfundible. De su variada discografia como líder podemos citar: Friendship (ACT, 2003), con Brad Mehldau, Kurt Rosenwinkel, Ben Street y Jeff Ballard; Flamenco Big Band (Verve Records, 2008), disco fundamental de la fusión del jazz y el flamenco; Plays Zappa (Nuba Records, 2016), para apreciar su lado más ecléctico y divertido, arreglando la música de Frank Zappa para una formación de jazz. No olvidar sus trabajos en trío CMS (Colina-Miralta-Sambeat).

Música de cámara con alma de jazz
Piano, saxo alto y acordeón se citaron en la sala María Cristina del antiguo Real Conservatorio de Música de Málaga. Una sala que tiene una estética ecléctica y academicista, destacando por su decoración barroca, con hermosas pinturas alegóricas y mitológicas en el techo como «La Aurora», «El Tocador de Venus» y «La Coronación de Dante», realizadas por pintores malagueños del siglo XIX, creando un ambiente clásico y artístico en su antiguo salón de conciertos, un espacio de gran belleza arquitectónica y artística, un verdadero «templo a la música» con una acústica privilegiada. El jazz que ofrecieron encaja bien en su escenario como pudimos comprobar y disfrutar.
Si tuviéramos que elegir una definición para la música que escuchamos en el concierto, escogeríamos la de “jazz de cámara”, con un repertorio en el que se sucedieron temas originales de los tres músicos que no se encuentran registrados en ningún disco. Por la organización pude saber que se han reunido en contadas ocasiones y que el concierto podríamos considerarlo como una primicia y, desde unadeJAZZ, les animamos a que den el paso de realizar la grabación.
El Jazz de Cámara (Chamber Jazz) no es un género oficial con un «manifiesto» fundacional, sino más bien una actitud estética que busca trasladar la intimidad y la estructura de la música clásica de cámara al terreno de la improvisación. Se nos ocurre citar a Jimmy Giuffre como pionero. A finales de los años 50, el clarinetista y saxofonista rompió moldes con su trío, junto a Jim Hall en la guitarra y Ralph Peña/Jim Atlas en el contrabajo. Eliminaron la batería. Giuffre buscaba lo que él llamaba «contrapunto lineal», donde los tres instrumentos tenían exactamente el mismo peso. La equidad, que es nuestro concepto principal, extraído del concierto. Como segundo dato relevante citaremos a ECM Records. El sonido ECM podría ser considerado emblemático. En los años 70, artistas como Keith Jarrett, Jan Garbarek o Ralph Towner popularizaron un sonido donde el espacio, la reverberación y la ausencia de una batería agresiva eran la norma. Al sustituir la batería por instrumentos como el acordeón o el contrabajo (con y sin arco), se busca una paleta de colores más cercana a la música de conservatorio. Esa mezcla con la música antigua de Garbarek, el diálogo de bandoneón y cello de Saluzzi, o el trío con acordeón de Anouar Brahem, podrían venir bien para fijar la idea.
Y para situar algo más este jazz, nos referiremos a un proyecto bastante reciente que guarda gran similitud instrumental con el concierto: Mare Nostrum I, II, III y IV, de Fresu, Galliano y Lundgren, publicados en ACT en 2007, 2016, 2019 y 2025, respectivamente. Cambia el saxo por la trompeta/fliscorno. Yo dría que es un estándar de oro del jazz de cámara moderno y tiene una conexión directa, casi genética, con lo que escuchamos en la Sala María Cristina. Aunque Lundgren es sueco, el espíritu de Mare Nostrum es profundamente mediterráneo como el título nos indica (la luz, la melancolía, la pausa). Perico Sambeat y Paolo Fresu comparten esa voz en sus instrumentos: un sonido limpio, muy vocal y que prioriza la belleza de la melodía sobre el despliegue técnico vacío. Ambos proyectos buscan una belleza melódica casi cinematográfica. Nuestra «equidad» es también la ley fundamental en Mare Nostrum. En ese trío, no hay tampoco jerarquías. Hay momentos en los que el piano de Lundgren lleva el ritmo, otros en los que Galliano hace el bajo y Fresu susurra con la sordina. Esa democracia sonora es exactamente lo que ocurre cuando juntas a Barradas, Laginha y Sambeat, colocados en orden alfabético.
Por otra parte, tanto la obra Mare Nostrum como el concierto están diseñados para lugares con alma. Este jazz es música que perdería su esencia en un gran festival de jazz ruidoso; necesita la reverberación de una iglesia, un teatro antiguo o una sala como la María Cristina para que el oyente aprecie los armónicos y el silencio. En definitiva, si Mare Nostrum fuera un cuadro, sería una marina de tonos azules y luz clara. Lo que vimos en Málaga fue la versión ibérica de ese mismo paisaje: con la profundidad rítmica de Laginha y la garra sutil de Sambeat. Barradas introdujo su toque: su base es la música clásica contemporánea y el post-bop más exigente (al estilo de Greg Osby o Mark Turner). No busca evocar paisajes geográficos, sino estructuras arquitectónicas. Su lenguaje es más anguloso, utiliza armonías complejas y se siente cómodo en la abstracción. El lenguaje de Galliano es romántico, melódico y nostálgico. Siempre puedes escuchar el eco de una calle de París o de Buenos Aires en su fuelle.

Llegó el bis y, con él, el tema que más me gustó. Lo presentó Perico Sambeat como una composición suya y lo tildó de bastante enigmático. Su título es “Enigma”. Se oyeron risas y aplausos. Dijo que lo tenían preparado pero no nos extrañaría que se lo inventaran sobre la marcha. Fue quizás el más melódico del concierto, realmente bueno. Aunque hubiese partituras a la vista, esto es jazz, de cámara pero jazz.
Texto y fotografías: © José Miguel Gutiérrez, 2026 / https://www.instagram.com/josemiguelgutierrez.lhl
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Información en unadeJAZZ
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