Kurt Rosenwinkel – Gerald Clayton “A Lovesome Thing” in tribute to Geri Allen – UMBRIA JAZZ 2025 – Galleria Nazionale dell’Umbria – Sala Podiani – Perugia, 2025

Kurt Rosenwinkel – Gerald Clayton “A Lovesome Thing” in tribute to Geri Allen – UMBRIA JAZZ 2025

  • Fecha: 18 de julio de 2025
  • Lugar: Sala Podiani, Galleria Nazionale dell’Umbria (Perugia)
  • Formación:

Kurt Rosenwinkel (guitarra)
Gerald Clayton (piano)

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“A Lovesome Thing”: Rosenwinkel y Clayton hacen hablar de nuevo a Geri Allen

Hay homenajes que miran hacia atrás y homenajes que mantienen una conversación con los ausentes. El encuentro entre Kurt Rosenwinkel y Gerald Clayton en Umbria Jazz 2025 perteneció claramente a la segunda categoría. Bajo el título “A Lovesome Thing”, el guitarrista y el pianista no se propusieron reconstruir una reliquia ni envolver al público en la nostalgia, sino devolver a la música de Geri Allen su condición más esencial: la de un organismo vivo, abierto al riesgo y a la sorpresa.

Desde los primeros compases quedó claro que el concierto iba a desarrollarse en el terreno de la escucha profunda. Rosenwinkel, con ese sonido líquido y suspendido que ha redefinido la guitarra moderna durante las últimas tres décadas, evitó cualquier gesto enfático. Cada frase parecía surgir de una reflexión compartida con Clayton, cuya presencia al piano aportó una combinación ideal de elegancia, imaginación armónica y autoridad narrativa.

GERI ALLEN – KURT ROSENWINKEL – A LOVESOME THING

LIVE AT THE PHILHARMONIE DE PARIS (Motéma, 2023)

El título responde al único concierto en dúo registrado entre Geri Allen y Kurt Rosenwinkel, celebrado en París en 2012. El álbum, publicado por Motéma seis años después de la muerte de Allen en 2017, revela una afinidad musical extraordinaria entre ambos artistas: estándares reinventados desde la libertad improvisadora, un original de Rosenwinkel y la conmovedora «Open-Handed Reach», composición de Allen nunca antes grabada. Más que un simple documento histórico, el disco es una lección magistral de escucha mutua y belleza compartida.

La sombra de Geri Allen estuvo presente durante toda la actuación como una brújula. Clayton, heredero de muchas de las inquietudes musicales de la pianista —la libertad formal, la riqueza rítmica, la capacidad de tender puentes entre tradición y modernidad—, encontró el equilibrio perfecto entre la evocación y la afirmación de una voz propia. Ambos están del lado del jazz contemporáneo sin renunciar por ello a la melodía.

El repertorio permitió que ambos músicos exploraran un amplio espectro emocional. Los estándares aparecieron despojados de cualquier rutina interpretativa, mientras que las composiciones asociadas al universo de Allen adquirieron una intensidad íntima y serena. En varios momentos el concierto pareció transformarse en una conversación privada a la que el público asistía como invitado privilegiado: silencios medidos, respiraciones compartidas y una interacción tan natural que las fronteras entre acompañamiento y liderazgo desaparecían por completo. La sala Podiani nos parece el espacio perfecto para estos diálogos jazzísticos.

Grandes dúos de piano y guitarra

El formato piano-guitarra ocupa un lugar singular dentro del jazz. A diferencia del trío con contrabajo y batería o del cuarteto clásico, obliga a los músicos a negociar continuamente el espacio armónico, melódico y rítmico. Cuando funciona, produce algunas de las conversaciones más refinadas e íntimas de toda la música improvisada. Por citar otros, nos hemos acordado en primer lugar de uno de los duetos fundacionales: Bill Evans-Jim Hall. También se nos vienen a la memoria: Brad Mehldau-Pat Metheny, Fred Hersch -Julian Lage, Marc Copland-John Abercrombie, Fred Hersch -Bill Frisell o el propio Gerald Clayton con John Scofield, a los que he podido ver en dúo en directo este año 2026.

Uno de los mayores logros de la velada de Perugia fue evitar la solemnidad que a menudo acompaña a los tributos. Rosenwinkel y Clayton entendieron que la mejor manera de honrar a Geri Allen era hacer exactamente lo que ella hizo durante su carrera: asumir riesgos, escuchar con generosidad y permitir que la improvisación revelara caminos inesperados. La emoción surgió así de manera natural, sin necesidad de discursos ni artificios. Fue simplemente emocionante además por el gran silencio que atesora esta sala que tanto me gusta.

En el marco de Umbria Jazz, un festival acostumbrado a reunir grandes nombres y actuaciones memorables, «A Lovesome Thing» destacó por una cualidad remarcable: la sensación de estar presenciando música creada en tiempo real, con absoluta honestidad artística. No hubo exhibicionismo ni concesiones; sólo dos músicos excepcionales dialogando a través de una memoria compartida.

Geri Allen no estuvo físicamente en el escenario, pero su espíritu creativo habitó cada intercambio entre Clayton y Rosenwinkel.

Y quizá ese sea el mayor elogio que puede recibir un tributo: que durante el tiempo que dure el recuerdo deje de ser recuerdo y vuelva a convertirse en presente.

[N. del A.: Este retrato de Gerald Clayton pertenece a mi serie «Resonancias», iniciada en esta edición de Umbria Jazz. Las fotos de ésta, y las de mi otra serie «Temblores», no son montajes ni collages, cada foto tiene un solo negativo que surge allí, en directo, a la vez que fluye la música].

Texto y fotografías: © José Miguel Gutiérrez, 2026 / https://www.instagram.com/josemiguelgutierrez.lhl

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Información en unadeJAZZ

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